Audi A8 L W12

Audi A8 L W12

               

Con un motor de 12 cilindros en “W” y 13 cm más largo que el modelo del que deriva, el Audi A8 L se ha diseñado para mejorar aún más si cabe, el confort de marcha de sus afortunados pasajeros. Su precio, prácticamente inasumible para el 99% de los ciudadanos de a pie, aunque a buen seguro la clase política y la nobleza disfrutarán de él, por supuesto a costa de los primeros.

Es la primera vez que la marca de Ingolstdat emplea este espectacular propulsor de 6.3 litros con las versiones de batalla larga. Las diferencias con sus hermanos de gama son apenas perceptibles, pues salvo el aumento de longitud hasta los 5,26 m y los elementos distintivos propios de la versión, el ancho no varía y la altura sólo aumenta 2 mm.

Las variantes con tracción Quattro si presentan una serie de elementos exteriores distintivos, además de los correspondientes anagramas de identificación del modelo. Son de serie los grupos ópticos en tecnología LED, para todas sus funciones: posición, cruce, carretera, antiniebla, intermitentes y frenos.  La parrilla “Singleframe” es específica, viene pintada en negro e incorpora unos listones horizontales cromados en la línea de las tomas de aire. Y por último y no por ello menos destacado, las salidas de escape son trapezoidales y están perfectamente integradas en la defensa trasera.

El habitáculo exhala lujo y calidad, con profusión de incrustaciones en diferentes maderas nobles a elegir  y tapizados en piel de distintos colores.  El toque de distinción viene de la mano del tapizado opcional en napa ciervo de la palanca de marchas y los reposacabezas.

El confort a bordo está garantizado, máxime si se elige la opción de dos butacas traseras independientes en sustitución de la banqueta corrida con tres plazas. Cuentan los mismos reglajes eléctricos que los asientos delanteros, y si queremos rizar el rizo, podemos solicitar que el del acompañante incorpore un reposapiés en su parte trasera, y dos monitores de 10,1”.

               

La consola central corrida enlaza el salpicadero con la parte trasera, y aloja los controles del climatizador de cuatro zonas y de la función masaje de los asientos posteriores. Además, puede incluir en opción una mesita plegable y una pequeña nevera. No mencionamos el resto de equipamiento de serie, que prácticamente incluye todos los elementos que en cualquier otro modelo serían considerados extras: navegador, conexión a internet…

El cuanto a la seguridad, puede equipar un amplio abanico de sistemas tales como el de visión nocturna con detección de peatones, el de pre-colisión, el de alerta por cambio involuntario de carril, el de detección de obstáculos en el ángulo muerto, o un programador de velocidad activo, entre otros.

El propulsor más poderoso es capaz de entregar 500 CV, estirando el par hasta los 625 Nm. El consumo medio homologado se sitúa en 12 l/100 km, una cifra para nada disparatada si tenemos en cuenta que estamos hablando de un espectacular propulsor de 12 cilindros en “W” con inyección directa que pasa holgadamente de los 6 litros de cilindrada. Esta asociado a una transmisión automática “Tiptronic” de 8 relaciones que se puede manejar desde la propia palanca de marchas y también desde las levas situadas en el volante. Pese a su enorme envergadura y aspecto señorial, el Audi A8 L puede dejar en ridículo a mas de un prestigioso deportivo. Las cifras cantan: pasa de 0 a 100 en 4,9 segundos, y su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 250 Km/h. En condiciones normales, la tracción Quattro reparte el par al 40/60, aunque puede variar en función de las necesidades. El diferencial central es capaz de modificar esta cifra hasta un 20/80 si la situación así lo requiere.

Por supuesto, también está disponible con el resto de motorizaciones de la gama A8, que incluyen dos propulsores de gasolina y tres de gasóleo, todos con tracción Quattro, además de una versión híbrida que entrega la potencia al tren delantero. Los primeros, denominados 3.0 TFSI y 4.0 TFSI  entregan respectivamente 290 y 420 CV. Los motores diesel 3.0 TDI y 4.2 TDI erogan 250 y 350 CV. La versión para Norteamérica recibe el nombre de 3.0 TDI Clean Diesel y entrega también 250 CV. El híbrido, además del evidente motor eléctrico de 54 CV, equipa el conocido 2.0 TFSI de 211 CV., que entregan una potencia conjunta de 245. Todos, salvo el 4.0 TFSI incorporan de serie el sistema de parada y arranque automático, lo que les permite reducir algo el consumo. El diésel menos potente certifica un consumo medio homologado de 6,5 L/100 Km, uno de los más bajos de su categoría.

               

Potente y señorial. Son los adjetivos que mejor definen esta espectacular berlina de representación de la marca de los cuatro aros, y cuya versión más potente  supera con holgura los 150.000 €.

                

 

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