BMW Serie 1 Coupé

BMW Serie 1 Coupé

                   

Tiene una configuración de 2+2 plazas, aunque las traseras no son recomendables para adultos de más de 1,75 m. Sus seis propulsores tienen tracción posterior y se caracterizan por su excelente relación prestaciones-consumo, sobre todo la alternativa 123d con 204 CV. A la venta desde 28.350 €.

En esta vida la evolución se mide en segundos. No os engañéis. El mundo se está estancando en una rutina que premia a los conformistas y castiga sin concesiones a las personas con aspiraciones. Aunque sean aspectos aleatorios, Red Bull vuelve a monopolizar la F-1, la deuda nacional no desciende, los coches eléctricos siguen sin despegar y los tenistas ingleses no ganan Wimbledon ni aposta. Bueno, al menos BMW cumple con las expectativas y continúa con esa progresión imparable que ahora nos deja la segunda generación de un dos puertas que no admite clichés: el Serie 1 Coupé.

Habrá quienes vean en él un simple restyling, más obligado que necesario. “Excesiva repercusión y pocas sorpresas”, dirán algunos y seguro que nunca han bailado en una pista a lomos de un M3. ¡Por favor! Estamos ante un icono de los compactos y, por una vez, vamos a respetar ese dicho tan sabio que prohíbe cambiar algo que funciona. En España, está disponible desde los 28.350 € de la variante más básica (118d) hasta los 49.500 € que cuesta la versión más equipada (135i).

BMW lo califica como un 2+2 plazas, es decir, que los asientos traseros sólo son aptos para niños o para adultos dispuestos a sufrir. No obstante, aunque contenidas, sus dimensiones –4,36 de largo, 1,74 de ancho y 1,42 de altura¬– revelan que el confort detrás es bastante superior al que ofrece, por ejemplo, un Volkswagen Scirocco. Su fisonomía, cimentada en una huella aerodinámica de 0.3 Cx, presenta un rediseño totalmente premium, revitalizado con faros de xenón con luces de acentuación LED integradas, dos nuevos colores metalizados para la carrocería –Vermilion Red y Marrakesh Brown–  y dos tipos de llantas inéditas en este modelo: unas de 17” con radios en estrella y Streamline y otras de 18” con radios en V.

                    

Según el nivel de equipamiento escogido, el arsenal de gadjets varía en diversos grados de sibaritismo. Todas las versiones presumen de un ambiente puramente deportivo con los habituales tintes de distinción made in BMW, aunque puede enriquecerse de algunos dispositivos tan sugerentes como un equipo de sonido Harman&Kardon con 10 altavoces (1.250 €) o el mando i-Drive, manejable desde una ruleta situada en la consola central y disponible en los dos sistemas de navegación: Professional (2.600 €) y Business (3.250 €). Es más, si tenéis un iPhone, BMW permite instalar una aplicación especial que posibilita entrar en redes sociales como Facebook o Twitter.

Si bien su abanico tecnológico es sublime, la ornamentación de la cabina y la calidad de todos los ajustes y acabados no le va la zaga. De serie, la versión menos costosa cuenta con molduras Satin Silver y tapicería de tela Network, mientras que los asientos revestidos en cuero Boston Oyster o Savanna Beige conllevan un sobreprecio de más de 1.500 €. Por supuesto, el puesto de conducción continúa siendo de los más ergonómicos de su categoría con un ángulo de visibilidad sobresaliente y la capacidad de su maletero ronda los 370 litros sin abatir las butacas posteriores.

Su oferta mecánica puede beneficiarse de tres competitivas alternativas de la familia diésel y otras tantas de gasolina al margen del reciente M Coupé. Sobre las primeras, encontramos la opción de acceso, un 2.0 litros tetracilíndrico que sólo consume 4,6 l/100 km y que es capaz de liberar 143 CV y 300 Nm de par máximo consintiendo un tope de punta de 210 km/h. Las dos variantes restantes (120d y 123d) erogan 177 y 204 CV respectivamente, aunque son bastante más recomendables porque su consumo sólo se dispara en 0,2 y 0,5 litros más por kilómetro recorrido y posibilitan un sprint 0-100 km/h de tan sólo 7,5 y 6,9 segundos.

Como éstas, las versiones de gasolina son tracción trasera y pueden escogerse con un cambio manual de seis etapas o con una transmisión automática de idénticas relaciones. Tienen tres escalones de potencia: 170 (120i), 218 (125i) y 306 (135i); y ofrecen una de las mejores relaciones CV/consumo de su segmento. Así, por ejemplo, esta última recae en un propulsor de 3.0 litros y seis cilindros que exige 8,5 l/100 km y que puede alcanzar 250 km/h de velocidad máxima. Sin duda, en esta reducción tan drástica del carburante han tenido mucho que ver algunas funciones como el sistema de recomendación de marcha, el dispositivo Start&Stop o el regenerador de la energía de frenado.

Antes de comenzar la producción del Serie 1 Coupé, era sabido por todos que el trono en el segmento de los compactos estaba sin rey. Después de su llegada a los concesionarios, la jerarquía de BMW en este terreno comienza tomar forma. Eso sí, la prudencia del fabricante germano ahora es máxima porque todavía queda por ver si Audi, Volkswagen y cía. serán capaces de superar este match-ball.

 

 

Galerías Fotográficas:

Videos relacionados:

Artículos relacionados:

 

Hace falta ser usuario registrado para publicar comentarios

Acceso Usuarios Registrados