Audi S8

Audi S8

                    

Ya queda menos para su lanzamiento. El nuevo Audi S8 estará a la venta en los concesionarios la próxima primavera. Pasa de largo los 5 metros de longitud y tiene una habitabilidad fuera de toda duda. La marca se ha esmerado con la berlina de lujo más grande disponible en su catálogo, y los resultados están a la vista: una joya del diseño que no defraudará ni a los usuarios más exigentes.

Su estructura está fabricada en aluminio, al igual que en el resto de los modelos de la gama, lo que aligera notablemente el peso final del vehículo, si lo comparamos con un equivalente fabricado en acero. Hay pequeños detalles que diferencian al S8 del resto de sus hermanos. Cuenta con un pequeño difusor en la zaga, tiene cuatro salidas de escape, situadas por parejas a ambos lados del paragolpes, las inscripciones “S8” y “V8 T” salpican la carrocería, y la carcasa de los retrovisores y los tiradores de las puertas van en aluminio. Se pueden elegir 13 colores de carrocería, dos de ellos exclusivos: “Gris Daytona” y “Plata Prisma”.

El interior también cuenta con el toque especial de “Quattro GmbH”. Además de los acabados exclusivos propios de la serie 8, la deportividad se palapa en el habitáculo, con detalles como el fondo gris de las esferas de los relojes, o las inscripciones S8 en los umbrales de las puertas, que están iluminados, en la instrumentación, la pantalla de la consola o los asientos.

Su corazón es un propulsor de 8 cilindros en V turboalimentado con 4.000 cc y la nada despreciable cifra de 520 CV de potencia. Comparte bloque con los motores que utilizan los nuevos S6 y S7 de 2012, aunque éstos con una merma de potencia de 100 CV. El par motor es impresionante: 650 Nm entre 1.700 y 5.500 rpm. Y aunque su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 250 km/h, se permite el lujo de pasar de 0 a 100 en tan sólo 4,2 segundos. Actualmente sólo hay dos modelos de la marca de los cuatro aros que superan en potencia a esta bestia del asfalto. Se trata del R8 y R8 Spyder, que cuentan con 5 CV más.

                    

Con respecto al modelo anterior, y tal vez para economizar carburante, disminuye el cubicaje en 1,2 litros aunque aumenta la potencia en 70 CV. De hecho, cuenta con una función denominada “Cylinder On Demand” que desconecta cuatro de sus cilindros cuando se circula por autopista a velocidad moderada, lo que según la marca supone un “plus de eficiencia”. El sistema de arranque y automático del motor también contribuye a conseguir ese consumo medio homologado de 10, 2 l/100 km.

Incorpora una transmisión automática “Tiptronic” de 8 velocidades con levas en aluminio tras el volante. La conocida tracción integral “Quattro” también forma parte de su equipamiento de serie, al igual que un diferencial trasero “deportivo” que permite variar la fuerza del motor entre las dos ruedas traseras. El control de estabilidad también incluye un programa específico para este modelo. La suspensión es de muelles neumáticos que permiten variar la altura de la carrocería en tres niveles, y también actúan sobre la dureza de las suspensiones.

Los discos de freno son de hierro fundido, de 400 milímetros los delanteros y de 380 los traseros, aunque en opción se pueden montar unos cerámicos que incorporan las pinzas en gris oscuro. Las llantas que los cubren son de 20 pulgadas y diseño especial,  y montan neumáticos sobredimensionados con medidas 265/40, aunque están disponibles otros 5 modelos con diámetros de hasta 21 pulgadas. La dirección activa con desmultiplicación variable es un extra a tener en cuenta. Hace que la relación entre el giro del volante y el de las ruedas sea directamente proporcional a la velocidad del vehículo.

                      

La decisión de compra del S8 es un proceso más visceral que racional. Desde la primera vez que arrancamos el coche y escuchamos ese ronroneo ronco y seductor, no podemos parar de plantearnos que necesitamos ese coche. A fin de cuentas, a nadie le amarga un dulce.

 

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